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Biografía
Cuando Robi Draco Rosa, guitarrista y cantante, decidió que era tiempo de pensar sobre su nuevo álbum, supo que la mejor forma de hacerlo sería manejando por la autopista de la costa Pacífica, en su coche, con las canciones apropiadas sonando por la radio. “Siempre he tenido coches antiguos,” reflexiona Rosa. “Entonces me compré un 740 IO, lo saqué a la carretera, y empecé a escuchar el ‘Bitches Brew’ de Miles Davis. En ese momento fue cuando supe lo que tenía que hacer, cómo iba a sonar el nuevo disco.”
El resultado es Mad Love, 13 canciones que reflejan el caos, la oscuridad y el amor que sale de ese momento en el que el jazz se convierte en rock y el rock se convierte en una revolución de sonido. También es un tributo al amor de su vida, la actriz y directora Angela Alvarado. “Siempre he sido un romántico, y justo cuando estaba dándome de lleno a este álbum, llegamos a un nuevo nivel en nuestra relación, por lo que me comprometí a eso, y me dije, voy a crear bellas canciones de amor.”
El enigmático Rosa, quién cuenta con cuatro álbumes como solista, se le conoce mejor por tres cosas: fundador y líder de la banda de rock alternativo/funk Maggie’s Dream; creador de hits como ‘Living La Vida Loca’ y ‘La Copa de la Vida’ para quién fuera en el pasado su compañero en Menudo, Ricky Martin; y su álbum de los finales del 90, un álbum clásico del rock en español, ‘Vagabundo’, que agrupaba varias canciones basadas en la poesía oscura de Baudelaire. Bilingüe, bi-cultural, artista y poeta, es como si tuviera el rango entero del empeño artístico dentro de sí.
“Nunca me siento como si planeo que hoy voy a tocar rock, o que mañana voy a tocar reggae,” dice Rosa. “Solo quiero hacer lo que siento. Me guío por la adrenalina o por el latido del corazón. Solamente trato de mantener la espontaneidad, que es lo que me impulsa.”
Mad Love se está desbordando con espontaneidad, pasión, y emoción, desde los crescendos etéreos y amplios de “My Eyes Adore You”, a los sonidos de guitarra empapados de blues en “Lie Without a Lover”, hasta el groove sensual y fluido de “Dancing in the Rain”. El espíritu de flamenco y de Iggy Pop & los Stooges, suena en el trasfondo y, por todos lados, esas trompetas con sordina, un tributo a la magia de Miles Davis.
El método creativo de Rosa refleja la atmósfera suave y fluida que existe en la casa que construyó, Phantom Vox Studios, en West Hollywood. Dentro de estas paredes, Rosa ha organizado colaboraciones con músicos de sesión tales como el guitarrista Rusty Anderson, y el baterista Vinnie Colaiuta, Patrick Warren (tecladista), Paul Bushnell (bajo), Carla Azar (batería) y productores/arreglistas como Walter Afanasieff, George Noriega, y el legendario Van Dyke Parks. También es un lugar en el cual Rosa puede llegar a invitar a un cuarto lleno de músicos flamencos Españoles, o una sección de cuerdas de 20 miembros.
“El álbum tomó dos años para completarse,” explica Rosa. Al principio estaba trabajando con una banda que yo había formado para ir de viaje. Teníamos toneladas de material, más de 60 canciones. Pero después de grabar todas estas canciones, me di cuenta que no pensaba que tenía un álbum que valiera la pena lanzar.”
Rosa entonces viajó a Puerto Rico, el sitio ancestral donde vivió su adolescencia y donde aún mantiene una casa, y donde se dio cuenta que tenía que ir por un nuevo camino. De vuelta en Los Ángeles, compró el nuevo coche, escuchó a Miles, y decidió llamar al productor/compositor George Noriega, con quién había trabajado en 1999 en el álbum mega exitoso y debut en inglés de Ricky Martin. Compusieron una canción llamada “Como Me Acuerdo”, la única canción en español de Mad Love, y así siguieron con el resto del álbum.
“Me di cuenta que podía trabajar con George cuando trabajamos en ‘She’s All I Ever Had’ para Ricky,” dice Rosa. “Lo llamé, y empezamos a ir a Venice Beach a escribir canciones.” Rosa, quién llega a un clímax de falsetto impresionante en “My Eyes Adore You”, también le da crédito a Noriega por ayudarlo a salir de su caparazón con su forma de cantar. “Por varios años la gente me ha dicho tienes que cantar más, tienes una voz excelente. Entonces George dijo escucha, tienes que cantar. No te escondas detrás de una pila de voces.”
Rosa tampoco se va a esconder detrás del artificio de ser una estrella de pop mimada. Una sesión de hace ya un tiempo con un guitarrista ‘estrella’, lo llevó a buscar músicos aún no descubiertos para sus proyectos. “No voy a tratar más con estos músicos con coches grandes, dinero grande, y discos grandes en los que han tocado,” dice Rosa. “Se les ha olvidado que cada canción es un nuevo día. He aprendido tanto siendo parte de la escena local en España, Brazil.
He conocido gente en Milán, gente que escribe increíblemente, que solamente vive en un apartamento y tienen un trabajo en la esquina; yo simplemente los traigo a la fiesta.”
Además de la sesión ya mencionada con los músicos españoles en los estudios de Phantom Vox, Mad Love incorpora músicos locales de Puerto Rico, Brazil y España. En Nueva York, Rosa reclutó a Nelson González, legendario tresista. “Nelson tocó en ‘Crash Push’.’ Le dije, Nelson, estás tocando para Miles!”
Con su fluidez Californiana y la afección no disimulada de Rosa por guitarras poderosas y baterías demoledoras, Mad Love se podría definir como un gran álbum de rock pero, para hacer esto, habría que redefinir lo que es el rock. “¿Quién era un rockero? Marvin Gaye era un rockero. Marvin Gaye era un excelente rockero,” dice Rosa. “Recuerdo haberme encontrado con esta cosa de qué era el rock cuando estaba haciendo “Vagabundo” y lo único que estaba haciendo yo en ese momento era tratar de dejar claro que por mi parte, no tengo ganas de estar en ningún club de rockeros, yo solo quiero hacer lo mío”.
Ya sea que te recuerde a Baudelaire, o a Jim Morrison, Maxwell, o ese trovador anónimo que escuchaste en ese café pequeño durante tu última vacación tropical, puedes estar seguro de que esta cosa de Robi Rosa llamada Mad Love te va a ayudar a pasar mil y una noches inquietas. Ya sabes, el tipo de noche en la que lo único que quieres hacer es subirte a tu coche y manejar y manejar hasta que el sol se alze en el horizonte.
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